En 1988 se exhibió en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, foro recurrente de las vanguardias artísticas y arquitectónicas, una muestra de obras y proyectos que venían llamando la atención de la crítica por su radicalidad en cuanto a la interpretación de la estructura en una serie de edificios ubicados en diversos puntos del mundo.
Siete arquitectos fueron seleccionados a través de sus obras para formar parte de esta exposición colectiva que sería denominada Arquitectura Deconstructivista, por su ruptura radical con la linealidad constructiva a la que parecían des-construir, por su relación conceptual con filósofos franceses post-estructuralistas como Lyotard y Derrida – que habían planteado la misma fragmentación o diference en el texto literario –, así como por una relación formal con el Constructivismo soviético de principios del siglo XX.
Dentro de ese selecto grupo de diseñadores que habría de generar un movimiento de trascendencia mundial, integrado por personalidades como Frank O. Gehry, canadiense que después se haría merecedor del premio Pritzker (ver artículo publicado en Arquitec No.2) o Daniel Libeskind, polaco que unos años más tarde sería reconocido mundialmente por su proyecto para la reconstrucción de la Zona Cero en Manhattan, destacaba la figura de Zaha Hadid, una arquitecto de origen iraquí, nacida en Bagdad hace 57 años, con una nacionalización y formación profesional inglesa y cuya representación gráfica de edificios angulosos y a la vez dotados de una sinuosidad sensual, recordaba las pinturas abstractas de los suprematistas rusos de la vanguardia soviética antes mencionada.
En el año 2004, la Fundación Hyatt otorgó a Hadid el máximo galardón otorgado a un arquitecto – de hecho, este premio se conoce como “el Premio Nobel de la Arquitectura”-. Con este hecho se constituye además como la primera mujer en obtener el Premio Pritzker de Arquitectura, siendo además uno de los galardonados más jóvenes en recibirlo, en reconocimiento a la calidad de sus obras entre las que destacan recientemente:
· El Centro Richard y Lois Rosehtal de Arte Contemporáneo en Cincinnati, Ohio (2003).
· La Estación de Bomberos de la Compañía Mueblera Vitra en Wheil am Rhein, Alemania (1993).
· Estación de Teleférico en la Montaña Bergisel, en Innsbruck, Austria (2002).
· Estación de Transporte en Strasburgo, Francia (2001).
Así como diversos proyectos en variadas etapas de avance como:
· Edificio BMW en Leipzig, Alemania
· Centro de las Ciencias en Wolfsburg, Alemania.
· Centro Nacional de Arte Contemporáneo, en Roma.
· Plan Maestro para Bilbao, España.
· Museo Guggenheim en Taichung, Taiwán. El Centro de Arte de la Torre Price en Bartlesville Oklahoma (una estructura en interacción con la obra de Frank Lloyd Wright).
Entre otras obras y proyectos de esta destacada autora, incluso en nuestro país, ya que forma parte del equipo de arquitectos mundialmente destacados invitados por el inversionista Jorge Vergara, para el complejo a desarrollarse en Zapopan, Jal., donde la intervención de Zaha Hadid consiste en el diseño de un Hotel Gran Turismo dentro del mismo.
En el discurso de entrega del premio, el Presidente del Jurado del Premio Pritzker, comentó “Simultáneamente con su trabajo teórico y académico, en su práctica profesional, Zaha Hadid ha sido inquebrantable en su compromiso con la modernidad. Siempre inventiva, ella ha rebasado la tipología existente, de la alta tecnología y ha cambiado la geometría de los edificios.”
Su trabajo experimental en base a una geometría fragmentada de una belleza dinámica, abarca un amplio campo de aplicación, desde el diseño urbano hasta el diseño de muebles, interiores y productos. Inclusive ha diseñado escenografías para espectáculos internacionales, como la gira mundial del grupo Pet Shop Boys (1999-2000) o Metápolis para la Compañía de Danza Charleroi (Bélgica, 2000).
Hace algunos años, tuve oportunidad de conocer y recorrer un edificio mixto de departamentos, oficinas y comercio, diseñado por Zaha Hadid en Berlín, y recuerdo con claridad la sensación de estar en un espacio pleno de energía creativa y de esa dinámica belleza con que los críticos se refieren a las construcciones de quien es motivo de este artículo.
Convencida de que su obra surge, en diversas partes del mundo, acorde a nuevas necesidades de espacio de una sociedad cambiante, Zaha Hadid concibe la arquitectura como una forma de estimular la creación de una cultura del espacio habitable basada en la observación atenta de las formas de vida y anticipándose al permanente cambio que caracteriza al fenómeno de habitar hoy.
Ante una trayectoria tan asombrosa y propositiva, me permito terminar esta nota con una pregunta planteada para la reflexión del lector, basada en una pregunta recurrente que me hacen mis estudiantes ¿Porqué no hay más mujeres protagonizando la arquitectura contemporánea?
Agradezco la colaboración de la Fundación Hyatt y de la oficina de Zaha Hadid en Londres, quienes amablemente proporcionaron información y autorizaron fotografías para este artículo.
Fuentes de información
MOSTAFAVI, Mohsen (2001) Zaha Hadid 1996-2001. El Croquis No. 103, Madrid, España, 242 pp.
ROJO de Castro, Luis (1995) Zaha Hadid 1992-1995. El Croquis No. 73, Madrid, España, 123 pp.
Victor Manuel Gutiérrez Sánchez: Arquitecto, ha impartido cursos y conferencias sobre las tendencias contemporáneas de la arquitectura.