Danza de las Varitas

Cada momento histórico deja una huella, sobre la cual la nueva creación del hombre se levanta, ya sea para superarla o perpetuarla. Nosotros mexicanos somos producto de nuestra historia; representantes de un pueblo, con cultura fuerte y creativa; somos pues, portadores de un pasado prehispánico y español; en nosotros se funde el fuerte golpe de dos culturas, fusión presente en el habla, vestir, cantar y danzar.

La presente es propia de nuestra entidad, San Luis Potosí que es un mosaico de costumbres y tradiciones hispanas e indígenas. Orgullosos de nuestra huasteca, hacemos patente esta danza titulada “Las Varitas”, que se remonta a muchos años atrás, no se tiene con exactitud, el motivo o significado: lo que si se sabe es que es originaria de Tzineja, municipio de Huehuetlan, San Luis Potosí. Actualmente se ejecuta en las fiestas patronales y en algunas de las festividades de este lugar, dando muestra con eso, que no se deja morir y se combina el rito de nuestros antepasados con el presente, tal es así que el vestuario, una vez más da a conocer, esta combinación ancestral y moderna.

Actualmente el señor Felipe Juana es el único que sabe interpretar el ritmo total de la música. Dicha música ejecutada por una flauta y un tambor; la primera, esta elaborada de carrizo y representa el clarinete. El tambor de forma rectangular, esta elaborado de otate y cuero seco de onza y su significado, al igual que la flauta, es para dar instrucciones a los soldados en batalla.

El vestuario consta de: Casco o corona, se utiliza como protección en cada batalla; copete es la palabra huasteca que significa el escudo y representa las luchas de los soldados indígenas; varas, con ella se representa el asta de nuestra bandera; listones, cada uno de sus colores hace alusión a los de nuestro emblema nacional: verde, blanco y rojo; pañuelos, simulan las carrillerras que portaban los combatientes en la lucha; cuchillo, asemeja el fusil, este a su vez se hace acompañar de tres listones con los colores de la bandera; cascabeles, estos sustituyen a las espuelas de los jinetes en batalla por su parte la camisa de manta o coton y el calzón, propios del vestir del huasteco.

Cabe destacar que la presencia de la mujer en esta danza, no esta incluida como parte de su ejecución, sino como el jardín, la naturaleza que produce vida y vitalidad, como el regalo y premio de nuestro Dios. Por la valentia de los guerreros en cada una de sus batallas. Esta danza consta de varios sones, de los cuales mencionaremos los más importantes: Ul-talab (apenas llegado), Cuechotz son (son de la vuelta o bailando la rueda), Quelab son (son de la media noche), Tzab Nesamtalab que hicha (saludo al sol), Ubat pañuelo (juego del pañuelo), Ubat cutzil (juego del cuchillo), Suquia netz qui bischo an ecuatl son (hoy bailaremos el son de “La Chachalaca”).

Secretaría de Cultura SLP